Conjuros

La palabra conjuración (del latín "conjure", "conjurare", jurar en conjunto) puede ser interpretada de diferentes maneras:

Como una invocación o evocación (la última en el sentido de estar atado a una promesa); como un exorcismo, o como un acto de ilusionismo.

conjuros

La palabra es usada muy frecuentemente como sinónimo de "invocación", a pesar de que estas dos no son sinónimos. Alguien que realice conjuraciones es llamado "conjurador".

El texto de los hechizos a recitar para conjurar los espíritus varía considerablemente, desde oraciones simples hasta complejos parágrafos con un sinnúmero de palabras mágicas. El lenguaje a usarse es generalmente el del conjurador, pero desde las épocas medievales en la tradición occidental, el latín fue el lenguaje más usado (sin embargo muchos de estos tipos de texto han sido traducidos a otras lenguas).

La conjuración de los fantasmas o el alma de los muertos con el propósito de adivinación es llamada necromancia.

Cuando se dice que una persona está llamando o conjurando la mala suerte o enfermedad, es debido a la creencia Antigua de personificar enfermedades o desgracias como entidades diabólicas, espíritus o demonios; los cuales podían penetrar el cuerpo de un ser humano o animal.

La noción de la acción de conjurar esta tradicionalmente ligada a la tarea de alejar espíritus negativos y proteger un individual, su espacio o un espacio en colectividad. Sin embargo muchos piensan, especialmente en las sociedades Cristianas e Islámicas, que magia y por lo tanto conjuración, es una práctica inherentemente diabólica. De acuerdo a estas creencias, los conjuros evocan demonios u otros espíritus diabólicos a causarle mal a las personas o cosas, a obtener favores de ellos, o simplemente a entregarse en servidumbre a tales entes.

Esta misma creencia de la conjuración también existe en sistemas de creencias en las cuales magia es no inherentemente diabólica, aunque en estas culturas estos "magos negros" no son la regla y tienen opciones entre magos más tradicionales.

Demoniaco